Thursday, October 18, 2007

La rutina inusual

Si siento claustrofobia en el tren, no es el espacio reducido, es el abrumamiento de ver tantas cabezas pensando al mismo tiempo- ideas congestionadas y problemas atropellados. No es estar físicamente apretada, sino percibir el trafico de ideas; el caos psicológico de las masas. Todo esto sumado a los acontecimientos que siguieron y que hicieron que mi viaje se volviera un tanto surreal: escucho el ruido estresante de una sirena de bomberos, que se diluye en el sonido nostálgico de un violín. Un violín? Si. en una esquina una mujer esbelta y sofisticada, mueve su brazo y sacude su cabeza con pasión mientras toca su pieza. La sonancia es súbitamente enmudecida por el ruido y la vibración de un pedazo del edificio que esta (estaba) enfrente, donde una demoledora hostil, abofetea las paredes del edificio y lo pulveriza. La destrucción entonada con el ritmo con la música. Mi viaje en tren es, a veces, una incongruencia de emociones.